miércoles, 8 de agosto de 2012

Norte de Santander en los dos años de Santos

Tras cumplirse la mitad de mandato del Presidente de la República Juan Manuel Santos, son diversas las voces que se escuchan en torno a la gestión de éste al frente del país.

Presidente Juan Manuel Santos. (Fotografía: Presidencia de la República).
Para el caso particular del departamento de Norte de Santander el panorama y el balance sigue siendo tan pobre y apático que cuando Uribe Vélez, Pastrana Arango, Samper Pizano, Gaviria Trujillo, Betancur Cuartas, Turbaya Ayala, etc., etc., etc.

Bueno, cuando Uribe Vélez la situación era peor, pues las relaciones político-diplomáticas con Venezuela llevaron a la región de frontera a uno de sus peores momentos en lo económico, lo que tuvo su reflejo logico en lo social.

La inversión nacional en la región sigue siendo pobre, a pesar de los múltiples anuncios gubernamentales sobre los billones de pesos que se ejecutarán en los siguientes años.

Mientras el asunto siga siendo de anuncios y no de realidades el panorama seguirá igual. No tuvo efectos positivos tampoco para la región el año de Presidencia en el Congreso de la República del senador conservador Juan Manuel Corzo. En otras regiones del país esa dignidad ha servido para algo, en materia de obras.

Por ahora, en la mitad de su mandato lo de Juan Manuel Santos sigue siendo un gobierno más de expectativa que de otra cosa para el territorio nortesantandereano.

Las carreteras intransitables, la educación pública con serios problemas, lo mismo que la salud, el empleo informal que sigue creciendo y los grandes proyectos para la región relegados. En otras palabras,  retomando el título de algún programa televisivo de la segunda mitad del siglo pasado: "Lo mismo que antes".

Ojalá los mejores momentos estén por llegar, pues de seguir como vamos el panorama seguirá siendo poco alentador para Norte de Santander, como antes,  donde generalmente los exgobernantes nacionales y regionales tienen luego la desfachatez de seguir paseándose por sus municipios como si no sintieran vergüenza de haber contribuido a que todo siguiera igual o... peor.


viernes, 27 de julio de 2012

El sueño de los juegos

Se inauguraron hoy los juegos olímpicos en Londres. Las delegaciones que desfilaron en representación de 204 partes del planeta tuvieron dos elementos que conmueven en un mundo a veces tan superficial: sonrisas y amistad.

Los Juegos Olímpicos, más haya de hacer explícitos los desarrollos y poderíos económicos de unas naciones y la pobreza y desatención de la mayoría respecto al alto rendimiento en disciplinas deportivas, hace manifiesta la mejor oportunidad para ver a los seres humanos como siempre deberían estar: integrados, más haya de sus múltiples diferencias.

Lo que identifica al planeta es la diversidad. Lástima que en algunas oportunidades sean las gestiones violentas y no pacíficas las que terminen ganando protagonismo.

El orgullo de cada deportista desfilando al lado de la bandera de su respectivo país, los abrazos emocionados de quienes ven cumplidos sus sueños por el simple hecho de hacer parte de la cita olímpica, los aplausos destinados a cada delegación presente, la sensibilidad a flor de piel para quienes a la distancia tuvismos que contertarnos con ver el momento inaugural a través de la señala de televisión, es algo que deja huella.

Lo que queda demostrado cada cuatro años en los juegos es que si por los jóvenes del mundo fuera, las disputas armamentistas, de poder político, de idolatrías a modelos económicos excluyentes, entre otras causas y consecuencias, no tendrían razón de ser.

El planeta es uno sólo, la raza humana es una también. Por eso, unas justas deportivas como la presente tienen razón de ser para llamar la atención del globo en general sobre la necesidad de vivir en y con la mayor armonía posible, a partir de elementos de lealtad, solidaridad y corresponsabilidad permanentes, estrictamente necesarios.

Mas allá de ganadores y vencedores, deportivamente hablando, los juegos olímpicos de Londres 2012 han de servir para demostrar que la competencia no está diseñada para menospreciar al contrario, al debil, al necesitado, al incesperto. Por el contrario, para enseñarle cada día a ser mejor, a superarse, a saber que puede dar más.

Que la llama olímpica vuelva a despertar e iluminar la conciencia de las naciones, sobre todo de las pocas privilegiadas,  para entender que la grandeza del hombre está dada en el servicio y el entendimiento con los demás.

¡Qué brille el espíritu olímpico!

miércoles, 11 de julio de 2012

Algunas cosas de mi país

En las mas recientes semanas había tomado la decisión de hacer un alto en la bitácora. No por falta de temas. No por falta de disciplina para escribir. Simplemente por no hacerlo con la 'rabia' que también puede sentir cualquier compatriota de ver a diario las cosas absurdas y denigrantes que ocurren en Colombia.

Seguramente la posición más cómoda sea la de dejarse doblegar por el cansancio de repetir cosas sin que se sientan cambios de fondo. A veces, ni de forma. Eso es lo cómodo, no lo conveniente. El caso es que son muchas cosas:

La pretendida reforma a la justicia, la manera como los poderes oficiales se arropan unos con otros para hacer con en el país lo que les viene en gana, la pasividad de un buen sector de la población, las formas como ciertos personajes de la vida pública en el centro y la periferia del territorio buscan 'atornillarse' a su cargos...

También, la desfachatez de los uribistas de auto proclamarse como los salvadores de Colombia olvidando los graves casos de corrupción que lideraron hasta hace poco, las tribunas propagandísticas de Fernando Londoño y Francisco Santos en sus programas de radio, la altísima inversión publicitaria en los medios de Pacific Rubiales que hizo desaparecer de la agenda noticiosa las denuncias de muchos de sus trabajadores en Colombia ...

De igual manera, los hostigamientos de la guerrilla a la fuerza publica en el departamento del Cauca que se llevan por delante a la población civil, empezando por los niños, violando cualquier norma del Derecho Internacional Humanitario; el pobre y triste espectáculo de realities shows como 'Protagonistas de Nuestra Tele', que dejan la imagen equivocada de una juventud colombiana carente de valores y dispuesta a todo por alcanzar cinco minutos de mal ganada fama ...

Sumado a lo anterior, congresistas que aprueban leyes sin tener la inteligencia de leer y analizar previamente los proyectos, conductores borrachos que siguen matando gente, condenas rigurosas para los de 'ruana' y risibles para los de cuello blanco, un sistema de salud que hace rato colapso por haber sido diseñado para que la plata de la atención médica termine en los bolsillos de unos pocos empresarios del sector ...

Son muchas las cosas, en conclusión, que producen indignación, desconsuelo y rabia. Por fortuna, estamos en Colombia, un país que a pesar de todo lo que se hace en su contra diariamente, tiene el empuje y coraje de sus habitantes, los de a píe, para no dejarse doblegar ni volverse locos con tanta vagabundería e impunidad.

Luego de la catarsis, a seguir escribiendo. Bueno, a seguir redactando cosas de vez en cuando.


sábado, 2 de junio de 2012

Del bochornoso espectáculo en la UFPS

Sigue siendo bastante comentado, apenas obvio, el triste espectáculo vivido con ocasión del cierre de la Semana Universitaria de la Francisco de Paula Santander el pasado jueves, cuando cinco mujeres decidieron en plena tarima semidesnudarse para ganar un concurso, motivadas por un locutor radial.

Opiniones las ha habido de todo tipo: desde aquellas que reclaman de directivas y estudiantes de la institución actuaciones acordes para con el nivel de educación al que pertenecen, como otras que cuestionan la calidad académica y el poco impacto que la UFPS ha tenido en la región durante sus cincuenta años de existencia.

Quien escribe estas notas lo hace desde la compleja perspectiva de varios roles: periodista, profesor universitario, egresado de un programa de posgrado de la misma Francisco de Paula Santander, padre de un joven estudiante de tercer semestre en  dicha casa de estudios y, lógicamente, ciudadano comprometido con el departamento.

El acto en sí es vergonzoso, deplorable, humillante. No hay excusa o intento alguno de justificación frente a lo sucedido. 

Lo cierto es que, lastimosamente, en muchas ocasiones lo cultural y artístico se confunde con lo vulgar o ramplón y lo bueno que se hace en materia de disertaciones académicas, muestras musicales y de artes plásticas finaliza de mala manera con veladas donde el consumo de alcohol, drogas y hasta sexo irresponsable terminan haciendo de las suyas. 

Ese panorama no es exclusivo de una sola institución, aunque tampoco puede tolerarse porque no aplica esa frase de que 'mal de muchos, consuelo de tontos'. Debe es servir para revisar el modelo de sociedad que tenemos, de familia que construimos, del libertinaje en que andamos.

De una sociedad de consumo donde el 'todo vale' no se pueden esperar grandes cosas, pero si quienes se están formando para intentar salir de ese lodazal que ha querido convertir hasta lo más noble en mercancía, incluyendo la educación y los mensajes de los medios de comunicación, caen en las mismas prácticas reprochables, lógicamente el asunto aumenta la preocupación y la indignación

Aquí, culpables son todos: padres de familia que cada vez comparten menos tiempo con sus hijos, medios de comunicación, en general, que parecieran tener como responsabilidad social el desarrollo lucrativo de sus propios negocios, instituciones educativas que capacitan para las necesidades del mercado y no para generar procesos de transformación social, incluidas aquellas privadas de alto renombre que forman a quienes luego continúan el camino de la explotación social desde los altos cargos del Estado, a través de la aplicación de modelos perversos.

Si bien resulta cierto que las universidades públicas nortesantandereanas todavía están lejos de convertirse en el faro orientador de los grandes procesos de avance que reclama la región, tampoco podemos caerles con el látigo despiadado que cause mayor dolor en las heridas, haciendo olvidar lo poco o mucho que hayan podido ayudar a construir.

Las universidades deben acercarse más a las comunidades. Las comunidades deben acercarse más a las universidades. A veces la apatía de la gente hacía sus centros de educación en lo superior asusta y desconsuela. 

Los medios de comunicación pueden ayudar mucho para intentar cambiar el actual panorama y generar mayor grado de sensibilidad de una y otra parte, no registrando solamente los desórdenes y actos bochornosos como el destape de unas estudiantes en un acto masivo, sino dedicando algo más que unos cuantos centímetros, segundos o imágenes para reseñar resultados de formación, investigación o extensión social, por incipientes que en oportunidades resulten.

Lo ocurrido no puede dejarse pasar por alto, pero aquí tampoco el objetivo ha de ser estigmatizar a unas jóvenes y a una institución. A las estudiantes involucradas en el escándalo hay que ofrecerles ayuda psicológica para que a la emotividad de sus acciones le agreguen  racionalidad. También al locutor y animador de turno y a tantos otros del oficio que confunden irreverencia con grosería.

A la Universidad hay que reclamarle, y apoyarle, para que tenga programas acreditados de alta calidad, docentes cada día con un mayor nivel de formación académica, resultados de investigación pertinentes y oportunos, laboratorios con tecnología de punta, programas consolidados de bienestar para todo su personal, rotación en sus cargos y posgrados cuyas ofertas no resulten excepcionales.

En fin, los retos son muchos y no se concretan con simples reflexiones ni discursos como éste, sino con atención e  inversiones económicas más altas del gobierno nacional y no con las miserias que entrega, compromisos serios del gobierno departamental donde a veces los recursos desaparecen como por 'arte de magia' sin que los órganos de control procedan, y con un mayor acercamiento  y vigilancia por parte de la sociedad.

Que las críticas que se sigan escuchando en ésta y cualquier otra ocasión, por más justas, reales y convenientes que parezcan ser, sirvan más para alimentar y proyectar el sueño de la universidad que Norte de Santander merece y no para adoptar esas actitudes canibalescas de acabar con todo aquello que dé 'papaya'.

jueves, 31 de mayo de 2012

¿Otra esperanza?

Las carreteras de Norte de Santander son un desastre. No de ahora, sino de siempre. A pesar de haber tenido Presidente de la República (Virgilio Barco Vargas), ministros de obras públicas y algunos dirigentes muy cercanos a los órganos de poder el panorama ha sido siempre el mismo.

La vía Cúcuta-Sardinata- Ocaña siempre ha permanecido inconclusa y con problemas en los sitios de siempre. El tramo Cúcuta-Pamplona-Bucaramanga a lo largo de muchos años ha sido otro dolor de cabeza. Lo mismo en la llamada carretera de la soberanía que comunica al departamento con su vecino de Arauca. Ni hablar del Catatumbo.

Decenas de funcionarios públicos de todos los órdenes han hecho cientos de anuncios en distintas oportunidades prometiendo lo divino y humano para arreglar el estado de los carreteables. 

Se pasó en el gobierno de Uribe de tener un ministro 'culebrero ' como Ángel Uriel Gallego que hablaba mucho y hacía poco, a un ministro de mayor credibilidad en el gobierno Santos como Germán Cardona, pero en términos efectivos los compromisos no pasaron de la retórica y de inversiones paupérrimas frente a las necesidades reales de la región en este sector.
Miguel Peñaloza. (Foto Presidencia)

Ahora con el arribo del ingeniero electricista Miguel Peñaloza, cucuteño él,  como titular del ministerio de Transporte, es de esperarse un cambio de panorama real ante el desgreño con que generalmente desde el poder central se ha mirado a Norte de Santander y los nortesantandereanos.

Sin con Peñaloza las vías primarias o nacionales siguen dentro de algún tiempo en las mismas condiciones, entonces no hay nada que hacer.

Puede resultar cierto que las inversiones no dependen del origen de los funcionarios sino de lo que se tenga proyectado y presupuestado, pero en otros departamentos el 'paisanaje' sí que ha funcionado para la ejecución de obras públicas, previa gestión de recursos, no sólo para acomodar conocidos en uno que otro cargo y pagar cuotas burocráticas.

Miguel Peñaloza es el único nortesantadereano que ocupa un ministerio dada su cercanía con el Presidente Juan Manuel Santos. Por esto último y no por lo primero es que está allí. Sin embargo, es grande la responsabilidad que tiene para con su departamento, donde la incompetente clase política saca pecho cuando la región recibe sobras en vez de hablar fuerte y reclamar lo que se merece.

Éxitos Dr Peñaloza. Norte de Santander no aguanta más tener un ministro de Transporte (antes de Obras) y seguir contando con las peores carreteras del país.

lunes, 14 de mayo de 2012

Rafael Norberto: hasta siempre, amigo

Junto a Rafael Norberto (centro) y Fernando Fonseca (derecha) en alguna reunión social de RCN en los años 90.
Existen días en que el alma se arruga. Hoy es uno de ellos. Ha fallecido esta mañana en la ciudad de Cúcuta el periodista radial Rafael Norberto Capacho.

Durante el decenio de los 90 tuve la oportunidad de ser su compañero de labores en RCN Cúcuta en el recordado noticiero de 'Radiosucesos' que a nivel nacional dirigía Juan Gossaín.

El haber llegado allí, primero como pasante de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y después como periodista de nómina de la cadena , me permitió acercarme y aprender del profesional de la radio, del músico, del amigo... de Rafael Norberto.

No le bastó a Rafael Norberto haber alcanzado su jubilación en la empresa donde por cerca de 20 años fuera su Director de Noticias en Norte de Santander, sino que siguió con entusiasmo en las lides del periodismo.

Por aquella época todos los días nos encontrábamos pasadas las cinco de la mañana en la sala de redacción de RCN para terminar de preparar nuestro ingreso a cabina, bien para la emisión regional o para nuestra participación a nivel nacional. El encuentro de esa hora era la continuidad del de la noche anterior.

Por encima de todo Rafael Norberto Capacho era ejemplo de persona humilde y noble, como buen pamplonés. Su contacto con los círculos del poder político y económico de Norte de Santander y el acercarse a grandes personajes de la vida nacional no le hicieron perder el horizonte de servicio a la comunidad que debe tener un periodista.

Era dificil encontrarlo de mal genio, a pesar del rigor con que asumía su trabajo y de las extenuantes jornadas que incluian también las de los fines de semana.

Rafael Norberto, como buen reportero y redactor radial, tenía el olfato para descifrar lo significativo de un hecho, de una declaración, de un detalle, y contárselo al país a través de un micrófono.

Algunas de las  noches servían para darle paso al artista, acompañado de una guitarra y sus amigos de serenata, ésos mismos que los domingos al medio día amenizaban en la Voz del Norte el programa Alma de Colombia con interpretaciones en vivo de obras de la región andina colombiana.

En la actualidad su voz se dejaba oir en Radio Guaimaral de Todelar en el noticiero de la mañana y del medio día.

Encontrarlo y saludarlo en cualquier calle cucuteña era alimentar el buen ánimo, indagar por la familia, hablar del periodismo y de los periodistas de las nuevas generaciones y, por supuesto, recordar la época compartida.

El periodismo radial de Colombia deberá recordar siempre a Rafael Norberto Capacho. Su voz fue durante muchos años, desde Cúcuta, la voz de los nortesantandereanos en el concierto nacional.

Rafael Norberto, sus amigos y compañeros le damos las gracias por todas sus enseñanzas y elevamos nuestra oración al cielo por su eterno descanso.

Paz en su tumba y el agradecimiento eterno por todo lo que nos ofreció y regaló.

miércoles, 9 de mayo de 2012

¡ Qué tristeza de político ! Ya debería haber renunciado.

Rodrigo Mesa (Fotografía www.elcolombiano.com)
"La plata que uno le meta al Chocó es como meterle un perfume a un bollo", declaró el inteligente y sensible diputado de la Asamblea del departamento de Antioquia, Rodrigo Mesa, al rechazar supuestas inversiones contempladas en el Plan de Desarrollo entre esa región y su vecina de la costa pacífica colombiana.

Tamaño despropósito el de dicho señor, aunque con esa forma de pensar seguramente tal forma de llamarlo no  corresponda a lo que en realidad se merece.

Pensar que hace algunos meses la senadora Liliana Rendón, también antioqueña, por defender la indefendible actuación del técnico de fútbol Hernán 'Bolillo' Gómez quien había golpeado a una mujer, dijo en un programa de televisión que si un hombre maltrata a una mujer es porque seguramente ésta originó la situación.

"Somos muy necias (las mujeres) y cuando decimos a fregar no nos para nadie, somos insoportables, insoportablemente agresivas y provocamos reacciones..." , afirmó en el noticiero CM&.

Pobre diputado. Pobre senadora. Pobres antioqueños con esta clase de representantes. Pobres colombianos con personajes de estas 'calidades' humanas.

El político Mesa, si tiene algo de vergüenza por haber ofendido de manera tan vulgar al pueblo chocoano,  debería ya haber renunciado a su curul en la asamblea y el partido político al que pertenece haberlo sancionado internamente. El haber entregado disculpas públicas manifestando que no pretendió maltratar a las gentes del Chocó no resulta suficiente, mucho menos creíble.

Sin embargo, lo que generalmente sucede en Colombia es que pasadas unas cuantas horas del escándalo ya todos olvidan situaciones que en otros territorios serían de la mayor gravedad por atentar contra la dignidad misma de los habitantes de determinado lugar. Aquí, simplemente, quedan como payasadas y posteriores comentarios de pasillo.

Señor Mesa, como tantos otros personajes de la vida política nacional Ud. tampoco aprendió a conectar el cerebro antes de hablar.

¿A esta hora todavía sigue siendo diputado?