Un trozo significativo del olor a Santidad de María Laura de Jesús Upegui Zapata, la Santa Laura, la Madre Laura, la Laura de los indígenas, la Santa Laura de Colombia, toca al departamento de Norte de Santander, en especial a la provincia de Pamplona.
Si bien en su tierra natal, Jericó, Antioquia, la alegría es inmensa, no menos lo es en municipios como Toledo, Pamplona, Labateca, Cácota y Chitagá, en territorio nortesantandereano, donde la hoy Santa Laura hizo recorridos desde septiembre de 1924 para internarse en la zona de Sarare, junta a otras misioneras y sacerdotes. El propósito: cristianizar y asistir humanitariamente a los indios tunebos o U´wa de esta región del país.
Lo anterior, hace que la fecha extraordinaria del 12 de mayo para Colombia en que el gobierno Vaticano eleva a la dignidad de Santa a una persona nacida en estas tierras toca a varias partes de la geografía nacional donde la Madre Laura, donde la Santa Laura, hizo su tránsito en calidad de misionera.
La que se convirtiera en Congregación de las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena tuvo protagonismo durante 21 años en la región del Sarare, con el apoyo del entonces Obispo de Pamplona Rafael Afanador y Cadena, del Rector del Seminario Enrique Le Doussal y del también presbítero y científico Enrique Rochereau.
Un hecho desconocido para muchos es que una familiar de Santa Laura, también paisa y religiosa, vive en Pamplona, Norte de Santander. Se trata de la actual Rectora del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de la Comunidad de Hermanas Bethlemitas, Maristella Upegui Zapata.
¿Usted es prima de la Santa Laura?
La mamá de la Madre Laura era tía abuela de nosotros. Es cercana. La Madre Laura era prima en segundo grado de nosotros. En estos momentos creo que somos, las primas en segundo grado, las que podemos estar cercanas.
| Hermana Maristella Upegui Zapata. |
¿Y qué se siente tener una prima colombiana, la primera Santa de nuestro país?
¿Qué se siente?... Pues yo me siento muy emocionada. Hay momentos que, cuando pienso, de la emoción se me ha subido la presión. De la emoción lloro, porque es como algo muy grande, que el Señor así como a la familia le ha dado grandes penas, también le ha dado grandes alegrías.
Para toda la familia es una gran alegría y es un volver a reunirnos, porque nosotros ya estamos por distintas partes del mundo. Tenemos primas en Colombia, en Italia, en el África, en Francia, en Venezuela, en México Estamos regadas y regados por todas partes
¿Además de la Santa Laura y de Ud. hay más religiosos dentro de la familia?
La familia ha sido numerosa en religiosos. Miramos que la primera persona que nosotros (en la familia) conocemos religiosa, la Madre María de Jesús Upegui, tía de la Madre Laura. Miramos la mamá de la Madre Laura, la Madre Laura. Hay hermanas que han sido de La Presentación, hermanitas de los pobres, hermanas salesianas... que hemos sido o somos de la familia de la Madre Laura.
Mirando la vida de la Madre Laura, por ahí dice ella que la confirmó un arzobispo que era de la familia. Con eso leemos que en la familia, fuera de sacerdotes, también hubo un arzobispo.
¿Algún recuerdo suyo, algún contacto que haya tenido con la Madre Laura?
Cuando yo era muy pequeña recuerdo que mi papá nos llevó a todos (donde la Santa). Nosotros somos de familia numerosa: fuimos quince hijos pero vivimos trece. Mi papá nos llevo a visitar a la Madre Laura.
¿Cuántos años tenía Ud. Hermana Maristella?
Era pequeña... porque mi padre murió en el 48. Unos cuatro o cinco años debía tener yo.
