martes, 7 de diciembre de 2010

¡ Qué Dios nos ayude !











Aunque la fuerza de la naturaleza resulta impredecible e incontrolable, cuando la especie humana ayuda a atentar contra ella las cosas se complican todavía más.
Lo que vive el territorio colombiano es una tragedia de marca mayor como consecuencia de las fuertes y constantes lluvias que siguen cayendo sobre su territorio, ocasionando decenas de personas muertas y por lo menos dos millones de damnificados.

Lo ocurrido en Bello, Antioquia, donde más de un centenar de pesonas siguen desaparecidas tras el desprendimiento de tierra que se llevara varias casas y con ellas las vidas huamanas que las habitaban, resulta una muestra de la dolorosa realidad que se vive.

El departamento Norte de Santander no ha resultado ser la excepción. Municipios como Puerto Santander y Cúcuta han registrado situaciones lamentables donde muchas familias siguen afectadas.

Otra localidad muy importante de la región que clama ayuda hoy, por estar incomunicada, dados los daños producidos en las carreteras que la comunican con el área metropolitana de Cúcuta y la provincia de Ocaña, es Sardinata. Como producto de ello los alimentos empiezan a escasear, los problemas viales tardarán varios días en resolverse y algunos de quienes han resultado atrapados en plena carretera, han podido llegar hasta la cabecera urbana para ser alojados provisionalmente en uno de los planteles educativos de la localidad y recibir el apoyo solidario de los sardinatenses. Otros más siguen sobre las vías esperando ayuda.

En términos generales, aunque la solidaridad de los nortesantandereanos y colombianos ha salido una vez más a flote, lo que está ocurriendo es lamentable. Sin temor a caer en exageraciones, es una tragedia de grandes proporciones de la que el país no se podrá recuperar en años. Lo peor del asunto es que aún no termina, pues los pronósticos continúan dando cuenta que habrá lluvias para rato.

En estos momentos debería darse una tregua en materia del conflicto armado entre las partes militares enfrentadas, las grandes empresas privadas tendrían que aportar varios miles de millones de sus ganancias para apadrinar municipios y zonas afectadas, las deudas de muchos campesinos deberían condonarse, las ayudas internacionales podrían triplicarse en dinero y especies... En fin, que todos los esfuerzos humanos e institucionales se orienten a atender las miles de emergencias con celeridad y eficiencia.

De las lecciones del pasado parece que poco hemos aprendido, pues siempre con mayor o menor intensidad se repiten las escenas de dolor que hoy día vivimos todos, directa o indirectamente. Los más pobres, los más necesitados, los más vulnerables son, como siempre, los más indefensos y expuestos.
Sobre el cambio climático y la responsabilidad que nos cabe a todos, en especial a las grandes potencias que siempre se han mostrado esquivas a asumir compromisos, existe mucha literatura. Bien vale la pena leer a autoridades e investigadores en la materia, para el caso colombiano al profesor Manuel Rodriguez Becerra.
La generación de riqueza a cualquier precio está matando al planeta.

Fotografías Sardinata: Edgar Javier Peñaranda Sandoval

jueves, 2 de diciembre de 2010

Otras metas... Nuevas ilusiones


Si existe una época especial, inolvidable y llena de recuerdos a montones , ésa se llama colegio. Es una fascinante combinación entre dejar de ser niño, iniciar la preadolescencia hasta llegar a alcanzar la adolescencia y proseguir el camino que lleva a convertirse en adulto, hombre o mujer.

Las amistades que se construyen y guardan en el corazón y la mente para toda la vida, las relaciones de noviazgo que aparecen tarde que temprano, los sueños que empiezan a vislumbrarse para mas tarde, los buenos maestros que dejan una huella eterna, los padres y familiares de los compañeros de salón que se convierten a la vez en los de uno ... En fín, una experiencia única e irrepetible.

Se puede estar en el más afamado de los planteles o, incluso, en el mas modesto de ellos, pero las historias seguramente sean similares, al igual que las emociones y sensaciones que se hacen presentes cuando termina esta etapa de la vida.

Amigos y compañeros con quienes se disfrutaron muchas jornadas año tras año y que ahora parten a buscar nuevos rumbos, algunos más inciertos que otros. Rostros a los que se no volverá a ver con mucha frecuencia, aunque ahora las redes sociales permiten contactos cotidianos, así sea en lo virtual. En mi época sobraban las promesas de intercambiar cartas y telegramas, además de programar encuentros presenciales, que con el paso del tiempo se iban evaporando por esas cosas que la vida tiene o, mejor, que los que decimos ser mayores tenemos.

Los salones y pasillos del colegio empezarán a quedar en el recuerdo para quienes entre la semana anterior y la presente se han hecho merecedores de sus títulos de nuevos bachilleres al finalizar el grado once, ése mismo que hasta hace algún tiempo era el sexto bachillerato.

En lo personal, tengo presente aún cada uno de los rostros juveniles que acompañaron ese camino de la academia y de la vida en mi colegio, el Departamental Integrado Nuestra Señora de las Mercedes de Sardinata, orientado por la comunidad religiosa del Cardenal Sancha. Melco, Esmaralda, Pedro, Alfredo, Liana Rocío, Fabio, Rebeca, Henry, Helmer, Fernando, Vilma, Humberto, Adriana, Enrique, Nury, Alfonso, Nancy y Edward. Todos, los scouts pescadores y gaviotas traidoras que armaban los sancochos en el rio y disfrutaban de los fines de semana en los bailaderos del pueblo.

Cómo olvidar también a la titular del grupo, Sor María Julia, y a profesores como Darío, Raúl, Pedro, Alirio, Carmenza, Cecilia, Miguel Ángel, Sor Celeste, a los sacerdotes Gilberto, Andrés, Ramón, entre tantos nombres más que continuaron con la tarea iniciada por los docentes de primaria.

En las ceremonias de graduación no se sabe quién es el más emocionado, si quien egresa del colegio o sus padres. Lo cierto es que es el cumplimiento de una meta que llena de orgullo a todos y que abre otras posibilidades, nuevos senderos por recorrer, otras luchas por dar, más desafios por asumir, sueños por conquistar.

Para todos los nuevos bachilleres de Colombia, felicitaciones, ustedes tienen que ayudarnos a construir un presente y futuro mejores, seguramente una responsabilidad que nunca pidieron pero que sabrán asumir.

En particular para Jonathan Javier, mi hijo mayor, el más fuerte de los abrazos y el más grande de los besos por el reconocimiento que hoy recibe en Cúcuta, fruto de sus calidades humanas y esfuerzos académicos. La ingeniería que sueña lo está esperando, para que dentro de poco tiempo escale otro peldaño más. Su meta de hoy me hizo recordar la mía y la de mis amigos hace ya casi un cuarto de siglo.

A quienes lean esta nota, a lo mejor les haga traer a la memoria esos que podriamos llamar "los años maravillosos", como aquella serie de televisión norteamericana.

¡Felicitaciones a todos!


Fotografía: promoción bodas de plata Colegio Nuestra Señora de las Mercedes, Sardinata. 1986.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Gustavo Rojas Pérez: toda una vida entregado al periodismo


Murió ayer domingo, a sus 75 años de edad, uno de los periodistas a quien siempre recordaré porque en la profesión combinó dos elementos fundamentales: el entusiasmo del reportero recien iniciado y la sabiduría del reportero experimentado.

Gustavo Rojas Pérez fue un baluarte del periodismo nortesantandereano. Nacido en Pamplona en 1935 tuvo su paso por la vida de la mano de los medios de comunicación, en especial de la prensa cucuteña. En el desaparecido Diario de la Frontera y, en estos últimos años, en el diario La Opinión, dejó sentir todo lo que aprendió en la más dificil y exigente de las universidades, la de la vida.

Gustavo inspiró confianza y respeto entre sus colegas. De él muchos aprendimos, así como en mi caso, sin necesidad de haber sido compañeros de trabajo directo, sino compartiendo el cubrimiento de fuentes de información, además de esas conversaciones informales donde se arreglaba y desarreglaba el mundo.

En el periódico La Opinión se recoge el perfil del amigo y colega, quien se une a otros seres humanos valiosos que han partido de esta vida dejando huella en el periodismo regional como Eustorgio Colmenares, Ismael Contreras C., Rodolfo Ogliastri, Carlos Pérez Angel y Jesús Medina Parra, para citar tan sólo a algunos de ellos, entre varios más.

A la familia de Gustavo, el abrazo solidario. A Marta Estella, la hija que siguió los pasos en los medios de comunicación desde la reportería gráfica, la voz de aliento y la satisfacción de haber tenido a un gran maestro y padre en la vida y en el periodismo.

Al amigo, colega y maestro, paz en su tumba para que siga guiando a quienes continuamos temporalmente en el camino de la vida terrenal.

¡ Gustavo, desde la mente y el corazón, gracias por su amistad. !
Fotografía: Diario La Opinión

jueves, 25 de noviembre de 2010

Y ahora: ¿Quién podrá defenderlos? ¡Qué insulto!


No resulta comprensible, por lo menos a primera vista, la posición del ex Presidente de la República Alvaro Uribe Vélez, en el sentido de compartir el hecho que varios de sus compañeros de gobierno estén solicitando asilo en países vecinos por considerar que no tienen garantías en la justicia colombiana, dentro de las investigaciones que se les siguen por haber cometido presuntos delitos comunes y que ahora, esos mismos protagonistas, quieren presentar de otro modo como si fuesen perseguidos políticos.

El caso ya comentado de la ex directora del DAS, María del Pilar Hurtado, y la posición asumida por el gobienro de Panamá resulta aberrante, pues no se trata de un delito (las chuzadas telefónicas) que alguien se esté inventando o del cual pueda negarse su existencia.

Sin embargo, lo peor del asunto es que quien dirigiera los destinos del país en los recientes ocho años salga a decir a los cuatro vientos que comparte y apoya la decisión que los implicados en esos actos vergonzozos busquen asilo, porque la justicia colombiana no les ofrece garantías. "Siempre pedí a los compañeros de gobierno que dijeran la verdad", dice Uribe Vélez al encabezar el primero de los nueve puntos donde se manifestó al respecto y por escrito.

El hecho que durante todo este tiempo la justicia no haya estado arrodillada al poder ejecutivo, como sí sucede con el legislativo, que ha terminado siendo del bolsillo de los gobernates de turno, no significa entonces que se tenga que caer en una especie de 'cacería de brujas' donde paguen justos por pecadores, asi en ocasiones ese mismo poder judicial pueda dejar algunas dudas o sinsabores en sus determinaciones.

No resulta sano para un país, del que se dice vive y actúa en democracia, que la cabeza principal del Estado durante los anteriores dos mandatos quiera deslegitimar la función de una de las ramas de la República, siendo precisamente la esencia de ésta la separación de poderes. Por el contrario, quienes han pasado o están al frente de las más altas dignidades que el pueblo pueda entregar en representación suya, tienen el compromiso de ayudar a esclarecer y no de obstruir la función de la justicia.

Los delitos se cometen en concreto, no en abstracto. Por ello, si hay delitos es porque hay delincuentes, y la soberbia del poder que se tuvo (o que aún se tiene) no puede llevar a que la impunidad siga reinando en una nación que como la colombiana está cansada que la corrupción tenga las puertas abiertas y no pase nada, sobre todo si se trata de los autoproclamados 'padres de la patria' y sus séquitos.

Aquí no se puede seguir permitiendo el discurso que tienen muchos funcionarios y ex funcionarios en el sentido que cuando la justicia los absuelve es porque dicha rama hace su trabajo bien, pero apenas los investiga y hasta condena entonces se trata de una persecución. La gravedad de varios de los hechos que se han ventilado ante la opinión pública, incluso, ameritan que estos temas merezcan tratarse de cara al país en todas las instancias de los procesos que se llevan a cabo.

En un territorio como Colombia los únicos que tendrían derecho a levantar sus voces por considerar que no tienen garantías son los millones de ciudadadanos en situación de desplazamiento, los que no tienen empleo, los que reciben una educación de quinta, los que tienen que levantar sus ranchos en zonas no aptas porque no les queda otra alternativa, los campesinos que no ven recompensadas sus arduas tareas y tienen que regalar sus cosechas a los intermediarios, las familias victimas de los falsos positivos, quienes tienen que repagar una y otra vez los préstamos a la banca privada, los que se ven presionados a vender su voto en las elecciones, aquellos que tienen que vivir bajo de los puentes, quienes se mueren en las entradas de los hospitales, etc, etec, etc.

Los anteriores grupos sociales sí pueden expresar con justas razones que no tienen garantías, pero no nos vengan con el cuento que los adinerados, influyentes, burócratas y socios de los grandes clubes del país, vampiros en muchas ocasiones de lo público, se encuentran indefensos y necesitan salir del territorio y ser acogidos por otros gobiernos porque aquí se les ha maltrado y no pueden seguir haciendo de las suyas.

Lástima que dentro de ese afán de poder enreden y terminen con la vida de personas de bien, quienes al dejarse seducir piensan que pueden pasar de 'agache' las faltas que cometan.

Si no fuera porque la situación es seria, el asunto daría risa. ¡Qué verguenza mucha de nuestra clase política dirigente!
Es otro el país que sueño para mis hijos y el que mis padres desearon para los de mi generación.

lunes, 22 de noviembre de 2010

'Visita a Panamá'


Estos días se ha intensificado la campaña publicitaria en la televisión internacional para que habitantes de esta parte del mundo visiten a Panamá en plan de turismo. Nada raro si se tiene en cuenta que se trata de uno de los atractivos del continente, que además de la obra del canal representa significativos esfuerzos para disfrutar del buen comercio que tiene y de zonas libres como Colón.

Incluso, algunos colombianos deciden ir con cierta frecuencia para adelantar negocios al más alto nivel o, simplemente, traer mercancias que luego puedan ofrecer en el país, en ocasiones dando la vuelta por Venezuela. Otros más aprovechan para programar allí sus temporadas de vacaciones y ocio.

Bueno, en ninguno de los anteriores casos parece encajar la conducta de la exdirectora del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, María del Pilar Hurtado, al parecer salpicada hasta el cuello en el caso de las famosas y nada célebres 'chuzadas' telefónicas adelantadas desde dicho organismo contra magistrados, dirigentes políticos de oposición y periodistas durante el mandato del Presidente Álvaro Uribe Vélez, y del cual hecha fuera directora del organismo entre agosto de 2007 y octubre de 2008. Antes había sido subdirectora de la entidad y Secretaria General del Ministerio de la Defensa Nacional.

Sin querer emitir conceptos, sino simples opiniones, y a sabiendas que existen expertos en la temática de las relaciones internacionales, resulta poco comprensible que la señora Hurtado hubiese pedido asilo en Panamá por considerarse perseguida política en Colombia, donde se le investiga junto a otros personajes por el tema de las interceptaciones ilegales referidas en el párrafo anterior. Más inconcebible aun que el asilo se le hubiese concedido.

Lo sucedido resulta una burla para el país y su justicia, además de abrir la posibilidad que los implicados empiecen a desfilar de país en país, con el beneplácito de algunos de éstos, argumentando que no tienen garantías para que se les siga un proceso judicial serio y transparente en nuestro territorio.

La pregunta común y corriente surge de inmediato: ¿Si no tienen garantias los amigos de Uribe Vélez en Colombia, entonces quién? Lo sucedido no tiene nada que ver con lo político, en términos amplios, sino con lo penal producto de la corrupción que ha permeado diversas esferas oficiales desde hace buen rato.

El periodista Daniel Coronell en su columna de la revista Semana revela algunos detalles de una entrevista que sostuviera semanas antes con María del Pilar Hurtado sobre el grotesco tema de las 'chuzadas' durante el mandato pasado, hecho que compromete a otros exdirectores e importantes funcionarios y exfuncionarios del DAS, así como señalamientos que apuntan hacía la Casa de Nariño.

Ya es tiempo que los organismos de control actúen y de manera rápida, de lo contrario esta problemática como tantas otras pasarán a engrosar la relación de delitos que han quedado en la impunidad. Aquí no se puede repetir lo del Palacio de Justicia, el magnicidio de Luis Carlos Galán y muchos otros episodios, que a pesar de haber sucedido hace tantos años, en algunos casos más de 20, todavía están reclamando conocer toda la verdad posible y castigos para culpables que permanecen en varios lugares, menos en las cárceles purgando sus penas.

Lo cierto es que no se puede seguir evadiendo a la justicia, menos de forma tan ramplona y cínica. A lo mejor la señora Hurtado estaba cumpliendo órdenes superiores, pero eso no la exime de la responsabilidad que tenía en su momento en el principal organismo de inteligencia que opera en el país y que depende directamente de la Presidencia de la República, como departamento administrativo que es.

La sociedad civil colombiana no puede resultar tan pasiva frente a problemáticas de este orden observando simplemente desfilar noticias a través de los medios de comunicación, que cuando quieran nos cambian el tema y nos ponen a hablar de otras cosas. Las consecuencias judiciales, politicas y morales se tienen que hacer sentir con la finalidad de no seguir pensando que "la justicia es sólo para los de ruana", mientras los delincuentes de cuello blanco siguen alardeándose de ser las grandes figuras y jefes de la patria.

Aunque nadie es culpable hasta tanto se le haya derrotado en juicio, si los delincuentes se van a considerar y así se les va a aceptar, como perseguidos políticos, entonces 'apague y vámonos'.

jueves, 11 de noviembre de 2010

¿La furia de la naturaleza o... la falta de acción?


Fotografía: http://www.cruzrojacolombiana.org/

Las cifras de los damnificados por el invierno en Colombia en lo que va de corrido del segundo semestre de 2010 supera el millón de personas. Pueblos enteros inundados tras el desbordamiento de rios y quebradas. Personas muertas, casas destruidas, cultivos arrasados, carreteras intransitables, proyectos de vida suspendidos, tragedias por doquier.

Ese panorama resulta cruel pero nada diferente al que ocurre durante cada temporada de lluvias en el país. Las imagenes de hoy parecen copia de las de ayer.

Es cierto que la fuerza de la naturaleza resulta predecible pero incontrolable en muchos casos y, sin embargo, parecemos no aprender de las lecciones del pasado. En unos casos la necesidad de levantar un techo en cualquier sitio, en otros el deseo de creer que lo que los males ajenos nunca serán vividos en carne propia y, en varios más, la falta de planeación y acción de las autoridades locales, regionales y nacionales para buscar un elemento que dista mucho del dicho al hecho: la prevención.

No resulta comprensible cómo las escenas se repiten por montones cuando Colombia tiene un territorio tan extenso y fértil que alcanzaría para que centenares de familias que hoy día viven en la miseria lo pudieran hacer de forma digna. Sin reformas agrarias serias la frase anterior no pasará de ahí. El asunto es que mientras el gobierno siga atendiendo con paños de agua tibia las crisis invernales, como la actual, las cosas no van a cambiar.

En ese orden de ideas, no podemos seguir con la costumbre de echarle toda la culpa a la naturaleza mientras las soluciones que se plantean son de carácter circunstancial, aprobando y declarando todo tipo de emergencias mientras las cosas pasan, se olvidan durante el verano y vuelven a ponerse sobre el tapete con las lluvias del año siguiente.

Si debieran reubicarse poblaciones enteras o barrios, en los casos más extremos, hay que hacerlo. ¿Que los costos son muy altos?. ¡Claro! Nada es gratis. ¿Acaso no le invertimos millonadas a la guerra y dejamos que los corruptos terminen feriando los dineros públicos, para citar apenas un par de ejemplos?

La solidaridad de los colombianos que ayudan cada vez que se les convoca no puede tomarse con burla. Burla que se registra cuando en los presupuestos de las entidades públicas competentes terminan destinándose cifras irrisorias para atender los eventuales desastres que se presenten que, como se advierte, terminan siendo todo menos de carácter imprevisto.

Eso sí, resulta de admirar el trabajo de grupos como la Defensa Civil, la Cruz Roja y la Policia, entre tantos más, que terminan luchando de una u otra manera para que los damnificados tengan algún aliento y sientan la presencia del Estado, ése que en los grandes círculos gubernamentales de poder termina siendo lento, amnésico e insensible. De por sí los pobres adquieren valor en épocas electorales, cuando tratados como mercancias terminan recibiendo pagos en innumerables ocasiones por los votos que depositan en las urnas.

Nada peor que la tragedia y el dolor resulta el habituarse a convivir con ellos, porque esa situación genera desesperanza, incredulidad, desasosiego, las mismas con las que miles y miles de damnificados del invierno vienen inundando sus mentes y corazones desde hace tantos años.

martes, 26 de octubre de 2010

Paz en su acuario.Chao Paul ...

Esta mañana al sintonizar los noticieros radiales de la madrugada ya la información estaba recorriendo el mundo. Los portales de internet lo confirmaban. La televisión mostraba aquellas imágenes que lo recordaban aún en vida, a manera de homenaje póstumo. El caso es que era cierto. Se nos había adelantando en el camino.

En Oberhausen, Alemania, donde residía y gozaba de la tan anhelada y merecida jubilación, ya se emprendió una campaña para levantarle un monumento, una estatua. Imagino que a manera de gratitud también lo harán en algunas ciudades españolas. Falta ver si en población alguna de Sudafrica se le quiera recordar por siempre.

Mientras tanto en Colombia unos pocos nos quedamos con las ganas que el ahora difunto nos ayudara a resolver varios de los pequeños grandes entuertos que todavía no hemos podido aclarar. No resulta predecible, pues son pocas las horas de duelo que han transcurrido y parece incierto creer si con él las sesiones de espiritismo lleguen a funcionar, para intentar saber de una vez por todas:

1. La verdadera historia de la toma del Palacio de Justicia y los responsables de las violaciones de derechos humanos que allí se presentaron ...

2. Si Santofimio Botero realmente tuvo que ver con el asesinato de Luís Carlos Galán y qué otros cerebros estuvieron detrás del magnicidio ...

3. Si Gustavo Petro quiere denunciar la corrupción venga de donde venga o simplemente acabar con el Polo Democrático, como dicen esto último los actuales lideres de dicho partido ...

4. Cómo ser contratista del gobierno y recibir millonarios anticipos a sabiendas que las obras no se van a hacer o su ejecución va a demorarse años y años...

5. Quién fue el cerebro principal de las chuzadas del DAS ...

6. Cuántas veces sera Andrés Felipe Arias precandidato y/o candidato a la Presidencia de la República ... Cuántas Nohemí ... Cuántas Vargas Lleras ...

7. Hasta cuándo los dineros del narcotráfico seguirán alimentando a algunos equipos del fútbol colombiano ...

8. En qué momentos los sindicados y acusados de parapolitica y farcpolitica reconocerán sus pecados y no saldrán a decir que todo se trata de una persecución política ...

9. Quién será y en qué año será escogido el nuevo Fiscal General de la Nación ...

10. Cuándo los funcionarios públicos encabezados por el presidente, los ministros, gobernadores y alcaldes dejarán de intervenir en política de cara a las elecciones para dejar acomodados a sus amigos y socios ...

11. En qué momento acabará la corrupción en Colombia ...

Bueno, y también nos quedaremos con las ganas de saber:

12. Cuándo Shakira vendrá a Colombia y dará un concierto en una barriada, estilo Juanes ...

13. Por qué mataron a Betty si era tan buena muchacha ...

14. Y dónde está Javier ...

15. Hasta cuándo tendremos que soportar los regularcitos canales de televisión privada en Colombia y en qué momento aparecerán otros más ...

16. Cuándo y en qué periodo presidencial la educación y la salud serán prioridad en este país ...

17. En qué año volverá a quedar campeón de nuevo el doblemente glorioso Cúcuta Deportivo...

18. Cuánto dinero tienen guardado los políticos nuestros en los llamados paraisos fiscales ...

19. Hasta qué siglo gobernará Hugo Chávez ...

20. En qué decenio culminarán las obras de la 26 en Bogotá ...

En fín, grandes inquietudes que sólo el tiempo ira resolviendo (dudo que todas) porque quien lo podía hacer ya no está entre nosotros, ya no pertenece al mundo de los vivos.

Sus vecinos del Sea Life Aquarium están destrozados, aunque seguramente podrán vivir de forma cómoda por las ganancias economicas que dejara el finado, así no lleguen a gozar ni de la milésima parte de fama que éste tuvo en vida.

Por fortuna su deceso no fue trágico. Cuentan que se produjo mientras dormía plácidamente, seguro soñando con goles de cabeza o hechos con algunas de sus piernas, esperando ser invitado a alguna fiesta de honor en homenaje a los 33 mineros chilenos y recibir una réplica de la cápsula que los devolviera a la vida, ésa que el ya no tiene más.

Ser el cefalópodo mas famoso del mundo fue un titulo que se ganó a pecho, a pulso, así aquí en Colombia nos haya dejado con ganas de resolver 20 y más preguntas sobre lo que sucede en un territorio que nunca conoció.

Pulpo Paul: paz en su acuario. Los amantes del fútbol lo recordaremos por siempre.
¡Que sus cenizas sean arrojadas al mar!